“Baby Yingliang” es el descubrimiento más reciente de la paleontología. Se trata de un embrión de dinosaurio que perdió la vida antes de salir del huevo y que, a pesar de que han pasado entre 66 y 72 millones de años, continúa intacto.
El huevo fue localizado en Ganzhou, provincia de China, y fue descubierto en 2021 por un equipo integrado por investigadores de China, Reino Unido y Canadá. El hallazgo se dio a conocer por medio de la revista iScience.

Los investigadores se sorprendieron por la postura en la que se encuentra el bebé dinosaurio: su cabeza se ubica por debajo del cuerpo, con los pies a cada lado y la espalda curvada contra el extremo romo del huevo, una posición nunca antes vista en un dinosaurio no aviano y que se asemeja a la manera en que nace un pollito.
Los embriones de dinosaurio son de los fósiles más raros y la mayoría están incompletos, con los huesos dislocados. Estamos muy emocionados con el descubrimiento de Baby Yingliang: está muy bien conservado y nos ayuda a responder muchas preguntas sobre el crecimiento y la reproducción de los dinosaurios”, dijo Fion Waisum Ma, coautora del trabajo de investigación.
El descubrimiento del fósil surgió de una manera curiosa, ya que este fue recuperado en el año 2000 y pasó años guardado sin que nadie se imaginara que dentro de él había un tesoro del mundo de la paleontología, hasta que en 2015 Kecheng Niu, conservador del museo, se fijó en ese pequeño huevo olvidado.



