El papa León XIV sigue con su convalecencia tras ser operado por un cáncer de pulmón que sacudió su papado a poco más de un año de su elección, aunque todavía se desconoce si cambiará el rumbo de la Iglesia.
La Santa Sede afirmó este jueves por segundo día que el pontífice pasó “bien la noche”, se volvió a levantar y comío normal.
Según sus médicos, Luigi Carbone y Stefano Margaritora, la radiografía de tórax muestra “una buena recuperación del pulmón operado” y la recuperación “avanza según lo previsto”.
Algunas fuentes afirman que el papa está bien de ánimo, pero los expertos dan por sentado que este diagnóstico zarandeo su papado.
En mayo de 2025, León, apasionado del tenis y asiduo al gimnasio, se convirtió en el hombre más joven elegido para dirigir la Iglesia desde Juan Pablo II, casi 40 años después.
Pero tuvo que cancelar todas sus audiencias hasta el 20 de octubre y sus planes de viaje a corto plazo están ahora en duda, en particular la gira por Uruguay, Argentina y Perú prevista del 6 al 17 de noviembre.

¿Qué tiene el León XIV en el pulmón?
El papa León XIV presentaba un adenocarcinoma pulmonar en un nódulo del pulmón derecho, detectado afortunadamente en etapa temprana.
Un adenocarcinoma pulmonar constituye un tipo de cáncer de pulmón presente en las células que producen mucosidad dentro de los pulmones. Este representa el tipo de cáncer de pulmón más común en todo el mundo y ocurre de forma habitual en personas que nunca fumaron.
La enfermedad registra un crecimiento lento en comparación con otros padecimientos en la misma área; además, su ubicación en una zona periférica del pulmón retrasa la aparición de tos o dolor.
El tumor presenta mutaciones genéticas como errores en los genes EGFR o ALK, los cuales permiten aplicar un tratamiento específico a los pacientes para atacarlos.
Con información de AFP y Al Aire.

