Cazas italianos, franceses y búlgaros fueron desplegados el jueves después de que al menos 17 vuelos se vieran afectados en el tercer día de falsas amenazas de bomba en toda Europa, informaron las autoridades y las aerolíneas.
Las falsas amenazas afectaron vuelos de Grecia al Reino Unido, pero se centraron especialmente en aerolíneas de bajo costo y en trayectos hacia o desde Bulgaria, República Checa e Italia.
Tres vuelos fueron desviados, pero todos los aviones aterrizaron sin problemas y no se encontraron explosivos.
Ningún grupo ha reivindicado la autoría, señalaron las autoridades.
Los viajeros en el aeropuerto Fiumicino de Roma reaccionaron con ansiedad e indiferencia ante la ola de amenazas.
“Estamos muy preocupados por la seguridad en Europa en general, así que da mucho miedo estar aquí”, declaró la brasileña Natalia Lobo, de 29 años.
Por su parte, otra de las pasajeras, la francesa Ella Germain, de 20 años, reconoció que las noticias generaban “un poco de preocupación”, pero no demasiada.
Los vuelos representaban un porcentaje ínfimo del tráfico aéreo europeo del jueves, cuando estaban programados algo más de 25 mil 072 en todo el continente, según Eurocontrol, organismo paneuropeo de seguridad aérea.
Escoltados y desviados
Al menos cinco vuelos recibieron escolta de la fuerza aérea tras recibir amenazas de bomba. La Fuerza Aérea de Bulgaria escoltó tres aviones de Ryanair que se dirigían a Sofía desde Madrid, Copenhague y Londres-Stansted.
Los tres aviones fueron inspeccionados y no se encontraron explosivos, indicó un portavoz del Ministerio del Interior. Cazas franceses acompañaron un vuelo de Aer Lingus de Dublín con destino a Roma, desviándolo a la base militar de Évreux, situada a 100 kilómetros al oeste de París. Otros aviones también fueron desviados.
El vuelo de Ryanair de Londres-Stansted a Sofía fue desviado al aeropuerto de Plovdiv, al este de la capital, mientras que un vuelo de Wizz Air de Milán a Varsovia fue redirigido a Viena, informaron las aerolíneas.
La mayoría de los vuelos afectados el jueves aterrizaron sin incidentes en sus destinos originales.
La portavoz del aeropuerto de Praga, Denisa Hejtmankova, declaró que la terminal había recibido todas las amenazas por correo electrónico desde direcciones anónimas.
Con información de AFP


