SCJN atrae caso de María Elena Ríos por violencia ácida

SCJN atrae caso de María Elena Ríos por violencia ácida

La Suprema Corte de Justicia de la Nación atrajo el caso de la saxofonista y activista, María Elena Ríos, víctima de violencia ácida por parte de Juan Antonio Vera Carrizal.

Hugo Aguilar Ortiz, presidente del máximo tribunal constitucional,y la ministra Loretta Ortiz, solicitaron formalmente atraer el caso por tentativa de feminicidio, el cual analizará la anulación del juicio que absolvió al agresor de la activisra oaxaqueña.

La solicitud fue aprobada con siete votos a favor las ministras y los ministros para ejercer la facultad de atracción 566/2026 en la sesión del pleno.

Esta determinación resolverá si se abre el caso o no, es decir que el máximo tribunal no definirá la culpabilidad o no de los imputados.

¿Cuál es el caso de María Elena Ríos por violencia ácida?

En 2017, mientras se desempeñaba en el área de comunicación del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el estado de Oaxaca, entabló una relación con Juan Antonio Vera Carrizal, empresario del ramo gasolinero y en ese momento diputado local de la referida fracción política.

Tras la decisión de Ríos Ortiz de finalizar el vínculo, comenzó a ser víctima de un patrón sistemático de acoso, violencia psicológica y amenazas de muerte por parte de Vera Carrizal, quien ejerció conductas coercitivas amparadas en una asimetría de poder económico y político.

El 9 de septiembre de 2019, María Elena Ríos sufrió una agresión perpetrada en su domicilio particular en el municipio de Huajuapan de León, Oaxaca. El ejecutor material ingresó al inmueble bajo la apariencia de requerir servicios de gestoría para trámites de visado.

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Una vez al interior, le arrojó directamente ácido sulfúrico. La sustancia corrosiva le causó quemaduras severas de segundo y tercer grado en aproximadamente el 80% de su cuerpo.

A consecuencia del ataque, fue hospitalizada -inicialmente- por más de tres meses en el Hospital General Dr. Aurelio Valdivieso de Oaxaca, seguida de su traslado al Centro Nacional de Investigación y Atención de Quemados (CENIAQ) en la Ciudad de México.

La atención médica ha requerido múltiples intervenciones quirúrgicas reconstructivas, injertos de piel y prolongados tratamientos dermatológicos y psicológicos, marcando el inicio de un complejo proceso de recuperación e itinerario judicial.

Con información de Al Aire.

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