Este 19 de octubre se conmemora el Día Internacional del Cáncer de Mama, jornada que busca concientizar sobre la detección temprana, la prevención y el acceso a controles médicos para reducir las muertes por esta enfermedad.
En México es una de las principales causas de muerte entre mujeres. El Inegi reportó que durante 2024 al menos 8,451 personas murieron por esta causa; de esa cifra, el 99.2% corresponde a mujeres y el 0.8% a hombres.
El cáncer de mama registró un incremento en mujeres jóvenes menores de 40 años. Datos del Instituto Nacional de Cancerología (INCan) indicaron que entre el 10% y el 15.3% de los casos confirmados corresponden a este grupo de edad.
La cifra señala que alrededor de 4,500 mexicanas jóvenes reciben el diagnóstico de esta enfermedad cada año.
El costo médico del tratamiento alcanza los 331 mil pesos por caso, de acuerdo con un informe de GNP Seguros; además, los casos de mayor complejidad pueden llegar hasta los 41.3 millones de pesos.
Cáncer de mama más agresivo en jóvenes
Los tumores en mujeres jóvenes tienden a ser más agresivos, de acuerdo con registros del INCan y la Fundación CIMA.
Se trata del cáncer de mama triple negativo y el cáncer de mama HER2 positivo. Estos tumores suelen presentar un grado histológico más alto y, debido a que la afección no es frecuente a esta edad, las pacientes no acuden a pruebas rutinarias, motivo por el cual la detección ocurre en etapas avanzadas.
La Clínica Mayo, de Estados Unidos, realizó un estudio en el que observó el diagnóstico tardío en personas jóvenes, por lo que emitió un llamado para consultar al médico ante cualquier cambio en las mamas.
El tratamiento del cáncer de mama en las instituciones públicas de México está a cargo de equipos multidisciplinarios que aplican cirugía, quimioterapia, radioterapia, terapia biológica y hormonoterapia.
Importancia de la exploración mamaria
Conocer tus senos es de vital importancia y la autoexploración mensual resulta la mejor herramienta, pues la detección oportuna de cualquier cambio salva vidas.
Observa: frente al espejo, busca cambios en la forma, tamaño o superficie de la piel; en especial hundimientos, inflamación, enrojecimiento o ulceraciones. Realiza este procedimiento con los brazos a los lados, las manos detrás de la cabeza, los codos y hombros ligeramente hacia adelante y con las manos en la cintura.
Toca: frente al espejo o durante el baño, busca bolitas, zonas dolorosas, abultamientos o consistencia diferente al resto de la mama. Realiza la revisión de la siguiente manera:
De pie: coloca la mano derecha en la nuca y con la izquierda toca el pecho derecho. Comienza desde arriba con palpaciones alrededor de la mama y luego en la parte central. Posteriormente, revisa toda la axila y al final presiona el pezón para verificar que no exista salida anormal de líquido. Explora el otro pecho de la misma forma.
Acostada: con una almohada pequeña o toalla enrollada debajo del hombro derecho, coloca la mano derecha en la nuca y con la izquierda revisa el pecho derecho; palpa de la misma manera que de pie. Haz lo mismo para explorar el seno izquierdo.
Realiza la exploración 7 días después de la menstruación; si ya no menstruas, fija un día al mes. Si olvidas hacerlo en la fecha programada, realiza la prueba en cuanto lo recuerdes; lo más importante es la periodicidad.


