La Comisión Nacional de los Derechos Humanos inició investigaciones sobre los hechos violentos que ocurrieron en Jalisco durante las manifestaciones del fin de semana por la crisis de agua en Guadalajara.
La CNDH se puso en contacto con la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco quien le enviará un expediente integrado sobre los hechos ocurridos el pasado 11 de octubre en Guadalajara.
La comisión tuvo una reunión con representantes de la Fiscalía Especializada en Derechos Humanos de la Fiscalía de Jalisco para obtener la información jurídica de las 39 personas que fueron detenidas en las manifestaciones.
Personal del Programa de Agravios a Periodistas y Defensores Civiles de Derechos Humanos y de la Oficina Regional de Jalisco se pusieron en contacto con las víctimas para recabar sus testimonios, facilitar la presentación de sus quejas y practicar las certificaciones médico legales correspondientes que permitan acreditar posibles actos de tortura.
También recabaron denuncias relacionadas con posibles irregularidades en el acceso a una defensa jurídica adecuada, aspectos que serán objeto de análisis y verificación durante el desarrollo de la investigación.
¿Qué pasó con el agua en Guadalajara?
Habitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara denunciaron la llegada de agua turbia a sus hogares, la cual presenta sedimentos, mal olor y características similares al chapopote.
El problema se origina en el antiguo sistema de abastecimiento que transporta el agua desde el Lago de Chapala hacia la zona metropolitana, el cual registra descargas irregulares a lo largo del canal de Las Pintas.
El Instituto Mexicano para el Desarrollo realizó análisis en muestras de agua de colonias en Zapopan, Guadalajara, Tlaquepaque y Tlajomulco. Los estudios detectaron la presencia de plomo y una notoria falta de cloro residual en sectores como La Americana, El Fresno, San Rafael, Mirador del Sol y Fovissste Miravalle.

¿Cómo afecta el problema del agua a los habitantes?
La crisis de agua contaminada afecta a cerca de siete millones de personas, con riesgos potenciales para la salud, la integridad cutánea y la economía familiar debido a la presencia de bacterias y metales pesados.
El contacto con el agua puede provocar afecciones dermatológicas como dermatitis, comezón intensa, urticaria y conjuntivitis durante el baño. Asimismo, el consumo o uso inadecuado genera problemas gastrointestinales manifestados en dolores estomacales, diarreas e infecciones.
Estudios adicionales revelaron la presencia de plomo, aluminio y otros elementos desprendidos de la red hidráulica, sustancias que representan un riesgo de daños neurológicos y renales a largo plazo.

